{"id":1147,"date":"2009-10-13T00:52:51","date_gmt":"2009-10-13T03:52:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.mrtrader.com.ar\/?p=1147"},"modified":"2009-10-13T00:58:04","modified_gmt":"2009-10-13T03:58:04","slug":"manejo-de-recursos-naturales-elinor-ostrom-premio-nobel-de-economa-2009","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.mrtrader.com.ar\/?p=1147","title":{"rendered":"Manejo de recursos naturales. Elinor Ostrom  Premio Nobel de Econom&iacute;a 2009"},"content":{"rendered":"<h2 align=\"justify\">Es muy interesante las conclusiones a las que llega esta mujer en sus investigaciones, como resumen, hace notar&#160; que m\u00e1s all\u00e1 de empresas privadas o p\u00fablicas, el mejor resultado en el manejo de recursos naturales locales es logrado por organizaciones locales.<\/h2>\n<h2 align=\"justify\"><a href=\"http:\/\/www.mrtrader.com.ar\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/ElinorOstrom.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" style=\"border-bottom: 0px; border-left: 0px; margin: 5px 15px 5px 5px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px\" title=\"Elinor Ostrom\" border=\"0\" alt=\"Elinor Ostrom\" align=\"left\" src=\"http:\/\/www.mrtrader.com.ar\/wp-content\/uploads\/2009\/10\/ElinorOstrom_thumb.jpg\" width=\"244\" height=\"244\" \/><\/a>&#160; La polit\u00f3loga Elinor Ostrom ha obtenido el Premio Nobel de Econom\u00eda 2009, compartido con Williamson, &quot;por su an\u00e1lisis econ\u00f3mico de la gobernanza, especialmente de los comunes (los bienes comunales)&quot;. <\/h2>\n<p align=\"justify\">Ya que muchos procesos biol\u00f3gicos ocurren a distintas escalas (peque\u00f1a, mediana y grande), los arreglos de gobierno (manejo) que puedan lidiar con este nivel de complejidad necesitan estar organizados a m\u00faltiples escalas y estar adecuadamente relacionados. La importancia de los arreglos institucionales encadenados con unidades casi aut\u00f3nomas operando desde las escalas m\u00e1s peque\u00f1as hasta las m\u00e1s grande se demuestra en este art\u00edculo. Tambi\u00e9n se presentan algunos estudios detallados sobre las instituciones de autogobierno que han permanecido durante lago tiempo, al igual que las lecciones que se desprenden de ellos.<\/p>\n<div align=\"justify\"><\/div>\n<p><!--more-->  <\/p>\n<p align=\"justify\">*Tomado de Susan Hanna y Mohan Munasinghe (eds.), 1995.    <br \/>Property Rights and the Environment. Social and Ecological Issues.     <br \/>The Beijer Internation Institute y The World Bank. Washington, EUA.&#160; <br \/>Traducci\u00f3n de Horacio Bonfil S\u00e1nchez publicada en     <br \/>Gaceta Ecol\u00f3gica 54, (2000) por <a href=\"http:\/\/www.ine.gob.mx\">http:\/\/www.ine.gob.mx<\/a>.<\/p>\n<p align=\"justify\">La preocupaci\u00f3n por la biodiversidad es la preocupaci\u00f3n por la sustentabilidad de sistemas complejos en m\u00faltiples escalas de espacio y de tiempo. Buena parte de la literatura sobre biodiversidad reconoce la naturaleza global del acervo gen\u00e9tico, y la consecuente necesidad de acuerdos institucionales internacionales para articular las preocupaciones que existen en todo el mundo sobre la preservaci\u00f3n de la biodiversidad para las generaciones futuras. Sin embargo, y ya que muchos procesos biol\u00f3gicos se desarrollan a escalas muy peque\u00f1as y resultan muy sensibles a los cambios de clima, de elevaci\u00f3n, y en estructura e importancia de un nicho a otro, un excesivo \u00e9nfasis sobre la necesidad de arreglos institucionales de gran escala puede conducir a la destrucci\u00f3n o al desaliento de arreglos institucionales en escalas medianas o peque\u00f1as. Es a este nivel, al nivel de las escalas peque\u00f1as donde el conocimiento local sobre las complejas y muy espec\u00edficas interacciones naturales y la preocupaci\u00f3n sobre el capital natural, pueden aplicarse a la vida diaria (Jansson et al. 1994)   <br \/>El prop\u00f3sito principal de este capitulo es demostrar que si la caracter\u00edstica distintiva de los sistemas naturales que se busca manejar es la complejidad, entonces resulta esencial dise\u00f1ar y proponer mecanismos de regulaci\u00f3n y de gobierno igualmente complejos para esos sistemas,. Sin un profundo inter\u00e9s en la creaci\u00f3n de sistemas de gobierno complejos y anillados, el proceso mismo de intentar regular el comportamiento o el preservar la biodiversidad producir\u00e1 la consecuencia tr\u00e1gica y no deseada de la destrucci\u00f3n de la complejidad que se ha intentado proteger (V. Ostrom 1991 ; V. Ostrom, Feeney y Picht 1993).    <br \/>W. Ross Ashby, un eminente bi\u00f3logo de anta\u00f1o escribi\u00f3 un libro llamado Desing for a Brain : The Origin of Adaptative Behaviour (1960), en el que postulaba la &quot;ley de la variedad requerida&quot;. B\u00e1sicamente, esta ley puede expresarse de la siguiente manera: Cualquier sistema regulatorio requiere una variedad de acciones a realizar tan grande, como variedad de acciones exista en el sistema a regular. Traducido esto al discurso sobre el mantenimiento de la biodiversidad, esta misma ley puede expresarse como sigue :    <br \/>Cualquier sistema de manejo que se dise\u00f1e para regular sistemas biol\u00f3gicos complejos debe tener tanta variedad de acciones a realizar como las que existen en los sistemas a regular.    <br \/>Esta orden puede sonar exagerada. Sin embargo, es importante tomarla realmente en serio. De otra manera, si continuamos d\u00e1ndole demasiada importancia a las unidades de manejo simples, de gran escala y centralizadas, que no tienen, y no pueden tener la capacidad de una variedad de respuestas (o la iniciativa para usar estas capacidades) que los sistemas de manejo complejos, polic\u00e9ntricos y estratificados pueden tener, la meta del mantenimiento de los procesos biol\u00f3gicos complejos y a varias escalas es inalcanzable (Gadgil y Rao 1994).    <br \/>Entre las instituciones que los humanos utilizan para producir bienes a futuro altamente codiciados se encuentran los mercados abiertos y competitivos. Los acuerdos de este tipo de mercados para producir bienes privados &#8211; aquellos que f\u00e1cilmente excluyen a los que no participan, y cuyo consumo es sustractivo o competidor- tienen varias ventajas. Una de ellas es que crean incentivos para la innovaci\u00f3n y para la creaci\u00f3n de nuevas empresas. Aquellos que est\u00e1n atentos a las oportunidades que se presentan a muy diferentes escalas pueden ocupar nichos muy peque\u00f1os creando beneficios a terceros, y por tanto, a s\u00ed mismos. Bajo condiciones adecuadas, los mercados sanos se presentan como sistemas complejos, polic\u00e9ntricos y con una gran interacci\u00f3n entre individuos, de manera que se aumentan notablemente los niveles de productividad. Los esfuerzos por alcanzar los mismos niveles de productividad en sistemas de direcci\u00f3n centralizada han fallado repetidamente, y de manera dram\u00e1tica.     <br \/>Sin embargo, se sabe bien que los mercados no tienen un buen desempe\u00f1o en relaci\u00f3n a los bienes p\u00fablicos donde la exclusi\u00f3n es dif\u00edcil, y por tanto muy costosa (Ciriacy-Wandrop y Bishop 1975 ; Heal 1994 ; E. Ostrom, Gardner y Walker 1994). Si uno confiara exclusivamente en los mercados para el intercambio de bienes derivados seres vivos, quedar\u00eda muy lejos de alcanzar la necesaria preservaci\u00f3n de la diversidad gen\u00e9tica (Perrings, Folke y M\u00e4ler 1992). Es m\u00e1s, resulta realmente dif\u00edcil desarrollar derechos de propiedad para muchos de los aspectos que reviste la biodiversidad (McNeely 1988). En determinadas circunstancias, podr\u00edamos necesitar impedir que cualquier persona o entidad tuviera la posesi\u00f3n de elementos clave de los sistemas biol\u00f3gicos complejos. La propiedad total implica el control absoluto sobre el acceso y el uso de cierto recurso, y otorga la capacidad de preservar el recurso para un uso privado, para su venta e incluso para su destrucci\u00f3n (Schlanger y Ostrom 1993) . La posesi\u00f3n total de un recurso por alguna entidad, implica pues, tanto el derecho a destruir la diversidad biol\u00f3gica, como la capacidad de protegerla.    <br \/>Laura Jackson (1994), en un art\u00edculo muy importante, nos ofrece una visi\u00f3n profunda de lo que puede suceder cuando una gran corporaci\u00f3n se vuelve la due\u00f1a \u00fanica y absoluta de grandes extensiones de tierra. El desarrollo inicial de las actividades agropecuarias con fines comerciales puede continuar o puede ser abandonado, dependiendo de las oportunidades para maximizar ganancias transfiriendo las operaciones a otras regiones donde los costos de producci\u00f3n sean menrores. Las grandes empresas agr\u00edcolas de capital privado, propiedad de accionistas a grandes distancias y manejadas desde las oficinas centrales, dif\u00edcilmente ser\u00e1n capaces de proteger la biodiversidad existente en un entorno ecol\u00f3gico particular. Por el contrario, los incentivos tienden a apoyar el monocultivo y el uso de insumos comerciales f\u00e1cilmente disponibles, en lugar de mezclas de varios productos agr\u00edcolas que dependen de t\u00e9cnicas agr\u00edcolas intensivas. Un an\u00e1lisis similar fue realizado por McNeely (1988).    <br \/>En su trabajo, Jackson compara el nivel de biodiversidad que existe actualmente en Iowa bajo un sistema agr\u00edcola donde predominan las grandes granjas comerciales, con el nivel de biodiversidad existente en 1910, cuando el predominio era de las granjas familiares de menor tama\u00f1o. La superficie dedicada a la agricultura es pr\u00e1cticamente la misma en ambos per\u00edodos. La diferencia principal se encuentra en la complejidad del sistema socioecon\u00f3mico. La diversidad biol\u00f3gica era mayor en una \u00e9poca donde un gran n\u00famero de agricultores ten\u00edan intereses de largo plazo en las tierras que cultivaban. Jackson trabaja actualmente en la restauraci\u00f3n de sistemas ecol\u00f3gicos complejos. Para ella, restauraci\u00f3n no es una b\u00fasqueda del pasado, sino la b\u00fasqueda de un mejor futuro. En este cap\u00edtulo, se\u00f1alar\u00e9 la importancia de la restauraci\u00f3n o de la creaci\u00f3n de sistemas complejos e interrelacionados. Esto, en definitiva, no es volver al pasado sino, m\u00e1s bien, es un paso esencial para la creaci\u00f3n de un futuro mejor.    <br \/>Mirando al pasado como base para mirar al futuro    <br \/>Para avanzar a un futuro donde se preserven altos niveles de biodiversidad puede requerirse de una gran atenci\u00f3n a los arreglos institucionales, donde aquellos directamente involucrados hayan manejado de manera exitosa sistemas complejos por largos periodos de tiempo (McKean 1992). Muchos sistemas autogobernados y sustentables a lo largo del tiempo han sido estudiados a detalle por investigadores como Robert Netting, Thr\u00e1inn Eggertsson, Daniel Bromley, Margaret McKean, Fikret Berkes, David Feeney y algunos otros. Los recursos manejados por los sistemas bajo estudio son muy diversos, pues van desde sistemas de irrigaci\u00f3n hasta pesquer\u00edas de aguas interiores, o hasta tierras de pastoreo en monta\u00f1as y bosques. La similitud m\u00e1s notable entre estos sistemas es la perseverancia total de estos sistemas de recursos e instituciones. Las instituciones podr\u00e1n considerarse robustas y sustentables en tanto sus reglas hayan sido dise\u00f1adas y modificadas a lo largo del tiempo, de acuerdo con una serie de decisiones colectivas dentro de los lineamientos institucionales elegidos (Shepsle 1989). La mayor\u00eda de los ambientes estudiados son complejos, interdependientes y con una gran carga de incertidumbre, donde los individuos encaran continuamente serios incentivos para actuar de una forma oportunista. En el libro Governing the Commons (E. Ostrom), resalt\u00e9 el rompecabezas de c\u00f3mo algunos individuos que utilizan estos sistemas logran mantenerlos por largos per\u00edodos de tiempo.    <br \/>Las reglas de uso espec\u00edficas var\u00edan notablemente de caso a caso. Dada esta gran variaci\u00f3n en este tipo de reglas, la sustentabilidad de estos recursos y de las instituciones que los regulan no puede ser explicada por la presencia y ausencia de ciertas reglas particulares. Parte de la explicaci\u00f3n que puede ofrecerse para entender la permanencia en el tiempo de estos sistemas, es el hecho de que las reglas particulares difieren de caso en caso. Al ser distintas, las reglas particulares toman en cuenta los atributos espec\u00edficos de los sistemas f\u00edsicos circundantes, las distintas visiones culturales del mundo, y las relaciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas que existen en cada regi\u00f3n. Sin reglas diferentes, los propietarios no podr\u00edan hacer uso de las ventajas que les otorgan las caracter\u00edsticas positivas de un recurso, ni ser\u00edan capaces de evitar los errores potenciales que podr\u00edan ocurrir en un lugar pero no en otros.    <br \/>Un conjunto de siete principios de dise\u00f1o parece caracterizar a las instituciones m\u00e1s robustas. Un octavo principio caracteriza a los casos mayores y m\u00e1s complejos. Como &quot;principio de dise\u00f1o&quot; se entiende a un concepto utilizado de manera consciente o inconsciente por aquellos que constituyen o reconstituyen una asociaci\u00f3n continua de individuos alrededor de un principio general de organizaci\u00f3n. Discutamos ahora cada uno de estos principios.1     <br \/><strong>Los l\u00edmites claramente definidos     <br \/><\/strong>Los individuos o grupos familiares con derecho a retirar cierta porci\u00f3n del acervo com\u00fan del y los l\u00edmites del propio recurso est\u00e1n claramente definidos.    <br \/>El definir los l\u00edmites del recurso y a aquellos autorizados a utilizarlo puede verse como el &quot;primer paso&quot; de la organizaci\u00f3n colectiva. En tanto estos l\u00edmites del recurso y\/o aquellos con derecho de apropiaci\u00f3n del mismo permanezca sin definici\u00f3n, nadie sabe qu\u00e9 se esta manejando, o qui\u00e9nes est\u00e1n manejando el recurso. Si no se definen los l\u00edmites del recurso y no se impide el acceso de &quot;extra\u00f1os&quot;, los usufructuarios locales enfrentan el riesgo de que cualquier beneficio que produzcan por medio de trabajo y esfuerzo sea escamoteado por otros que no han contribuido a esos esfuerzos. En el mejor de los casos, aquellos que inviertan en el recurso no tendr\u00e1n un beneficio tan alto como pensaron. En el peor de los escenarios, las acciones de los otros pueden llegar a destruir el recurso. Por tanto, para que cualquier propietario tenga el m\u00e1s m\u00ednimo inter\u00e9s en coordinador los patrones de apropiaci\u00f3n y de abastecimiento, el grupo de usufructuarios deber\u00e1 ser capaz de excluir a los dem\u00e1s de los derechos de acceso y de apropiaci\u00f3n. Si existe un numero importante de usufructuarios potenciales, y si la demanda de unidades del recurso es alta, el potencial destructivo de todos los usuarios retirando libremente porciones del recuso podr\u00eda elevar la tasa de descuento hasta un 100 por ciento. Mientras mayor sea la tasa de descuento, m\u00e1s cercano estar\u00e1 el dilema donde la estrategia dominante sea que todos los participantes sobreexploten el recurso.    <br \/><strong>Congruencia entre las reglas de apropiaci\u00f3n y de abastecimiento y las condiciones locales<\/strong>    <br \/>Las reglas de apropiaci\u00f3n que restringen el tiempo, el lugar, la tecnolog\u00eda, y \/o las cantidades del recurso que se pueden utilizar est\u00e1n relacionadas a las condiciones locales y a las reglas de abastecimiento que demandan trabajo, materiales y\/o dinero.    <br \/>A menos de que el numero de individuos con autorizaci\u00f3n para hacer uso del recurso sea tan peque\u00f1o para que sus patrones de cosecha no afecte de manera negativa las actividades de los otros, al menos algunas de las reglas dise\u00f1adas por la comunidad tendr\u00e1n que ver con cu\u00e1nto, cuando y c\u00f3mo diferentes productos han de ser cosechados. Unas reglas de apropiaci\u00f3n y de abastecimiento bien elaboradas ayudar\u00e1n a la conservaci\u00f3n de los recursos. Por otra parte, reglas uniformes establecidas para toda una naci\u00f3n, o para una regi\u00f3n de grandes proporciones, dif\u00edcilmente tomar\u00e1n en cuenta los atributos espec\u00edficos de un recurso que se usan en el dise\u00f1o de las reglas de uso en una regi\u00f3n determinada.    <br \/>En los sistemas de irrigaci\u00f3n que han persistido a lo largo de grandes periodos de tiempo, por ejemplo, se usan reglas sutilmente diferentes en cada caso para determinar las cuotas de agua que permitan tanto la conservaci\u00f3n del recurso como el mantenimiento de las actividades, pero en todos los casos, aquellos que reciben las m\u00e1s altas porciones de agua pagan tambi\u00e9n las tarifas m\u00e1s altas. Ning\u00fan grupo de reglas establecido para todos los sistemas de riego de una regi\u00f3n podr\u00eda satisfacer las necesidades de manejos de sistemas parecidos en lo general, pero claramente diferentes en los detalles m\u00e1s finos.    <br \/><strong>Acuerdos de elecci\u00f3n colectiva<\/strong>    <br \/>La mayor\u00eda de los individuos que se ven afectados por las reglas de operaci\u00f3n pueden participar en la modificaci\u00f3n de las mismas.    <br \/>La instituciones para un manejo de recursos que usan este principio son m\u00e1s capaces de elaborar reglas acordes con las circunstancias locales, ya que los individuos que interact\u00faan directamente entre s\u00ed y con el medio, pueden modificar los lineamientos a lo largo del tiempo de manera que se adecuen a las caracter\u00edsticas del lugar. Los propietarios que dise\u00f1en instituciones que se caractericen por los primeros tres principios ya mencionados (l\u00edmites bien definidos, reglas adecuadas, y participaci\u00f3n de todos los involucrados en las decisiones colectivas), ser\u00e1n capaces de presentar un conjunto de buenas reglas y lineamientos en la medida que los costos asociados a cambios en los mismos permanezcan relativamente bajos.    <br \/>Sin embargo, la existencia de buenos reglamentos no asegura que los propietarios las respeten. Tampoco el hecho de que los propios due\u00f1os hayan sido los que dise\u00f1aron y acordaron inicialmente el seguimiento de las reglas explica de manera adecuada siglos de seguimiento de las mismas por parte de individuos que no estuvieron en el acuerdo original. Es f\u00e1cil comprometerse a seguir una serie de reglas ex ante, pero respetarla ex post es un logro notable, especialmente si tomamos en cuenta las enormes tentaciones que existen actualmente para romperlas.    <br \/>El problema de lograr un cumplimiento de las reglas, sin importar su origen, es frecuentemente desechado por algunos analistas que depositan e autoridades externas todo el conocimiento y todo el poder para lograr dicho cumplimiento. En muchos caso de manejo de recursos a largo plazo no existe autoridad externa con una suficiente presencia para jugar papel alguno en el cumplimiento cotidiano de las reglas. Por tanto, la coacci\u00f3n externa no sirve como explicaci\u00f3n de los altos niveles de cumplimiento de los reglamentos que se observan. En todos los casos de larga duraci\u00f3n, la inversi\u00f3n activa en el monitoreo y en la sanci\u00f3n de las actividades es muy evidente. Esto nos lleva a considerar el cuarto y quinto principios de dise\u00f1o:    <br \/>Supervisi\u00f3n    <br \/>Los supervisores, quienes revisan las condiciones del recurso y el comportamiento de los due\u00f1os, pueden ser o no, los propios due\u00f1os. En caso de no serlo, el costo por sus servicios ser\u00e1 pagado por los due\u00f1os del recurso.    <br \/>Sanciones graduales    <br \/>Los propietarios que violen las reglas operativas recibir\u00e1n sanciones graduales, dependiendo de la seriedad y el contexto de la falta, por parte de los dem\u00e1s propietarios, de los oficiales designados por los propietarios o por ambos grupos.    <br \/>En las instituciones de larga duraci\u00f3n, el monitoreo y el castigo los realizan los propios participantes. Las primeras sanciones que se aplican en estos sistemas son sorprendentemente bajas. Incluso, a pesar de que frecuentemente se piensa que los participantes no dedican tiempo y esfuerzo a las tareas de supervisi\u00f3n y castigo al desempe\u00f1o de los dem\u00e1s, existe suficiente evidencia que apunta a que s\u00ed los dedican.    <br \/>Para explicar la inversi\u00f3n en las actividades de supervisi\u00f3n y castigo que forman parte de estas instituciones de manejo de recursos, y que son en buena medida responsables de su fortaleza y de su capacidad de autogesti\u00f3n, Margaret Levi (1988, cap. 3) utiliz\u00f3 el t\u00e9rmino &quot;cumplimiento casi voluntario&quot; por primera vez, t\u00e9rmino que ha resultado de lo m\u00e1s \u00fatil. La autora utiliza este t\u00e9rmino para describir el comportamiento del contribuyente fiscal en un r\u00e9gimen donde casi todo el mundo paga sus impuestos. El pago de las obligaciones fiscales es voluntario en la medida que los individuos eligen hacerlo en muchas ocasiones donde no sufren de ninguna presi\u00f3n coercitiva directa para cumplir con sus obligaciones. Por otro lado, el pago es &quot;casi voluntario&quot; en la medida en que los contribuyentes incumplidos son sujetos a coerci\u00f3n, si son identificados (Levi 1988, p. 52). La autora resalta la naturaleza contingente del compromiso s que es posible en un escenario que se repite. Los principales actores est\u00e1n dispuestos a cumplir con un conjunto de reglas, se\u00f1ala Levi, cuando a) se percibe que se logra el objetivo colectivo y b) cuando perciben que los dem\u00e1s tambi\u00e9n cumplen con sus compromisos. En la teor\u00eda de Levi, el cumplimiento de las reglas se logra usualmente a trav\u00e9s de las acciones de un juez externo, a\u00fan cuando su teor\u00eda no excluye a otras formas de hacer cumplir los acuerdos.    <br \/>La presi\u00f3n externa suele ser poco importante para explicar el cumplimiento en la mayor parte de los casos donde se presenta un manejo comunitario y sostenible de los recursos naturales.    <br \/>Aquellos personajes externos a la comunidad que se encargan de vigilar el cumplimiento de la normatividad existente, dif\u00edcilmente viajar\u00e1n a las aldeas o poblados m\u00e1s remotos, a menos de que se trate de casos y circunstancias excepcionales. Por otro lado, los due\u00f1os de los recursos crear\u00e1n sus propios sistemas para asegurar el cumplimiento de las reglas para a) desalentar a aquellos con intenciones de violar las reglas y, por tanto, b) asegurar a aquellos que ha cumplido de manera casi voluntaria, que los dem\u00e1s tambi\u00e9n lo har\u00e1n. Los Chisasibi Cree, por ejemplo, han inventado una serie muy compleja de reglas de ingreso y de autoridad relacionadas a los bancos de peces tanto estuarinos como costeros de la Bah\u00eda de James, as\u00ed como para el grupo de castores localizado en el interior de los l\u00edmites de si territorio de caza. Fikret Berkes (1987) explica porqu\u00e9 se han mantenido por tan largo tiempo estos recursos y las reglas utilizadas para su manejo :    <br \/>Los mecanismos sociales efectivos aseguran un respeto a las reglas que existen en virtud de un consenso al interior de la comunidad. Las personas que rompen esas reglas sufren no s\u00f3lo la p\u00e9rdida de los favores de los animales (asunto \u00e9ste, de la mayor importancia dentro de la ideolog\u00eda cazadora de los Cree), sino de tambi\u00e9n de un descr\u00e9dito social (Berkles 1987, p. 87).    <br \/>Los costos de la vigilancia y el seguimiento del acatamiento de los compromisos adquiridos se mantienen relativamente bajos en muchos de los sistemas que manejan sistemas larga duraci\u00f3n como resultado de las reglas en vigencia. Las reglas de rotaci\u00f3n que se utilizan en sistemas de irrigaci\u00f3n y en ciertas pesquer\u00edas de aguas interiores colocan a los dos actores con mayores preocupaciones por ser enga\u00f1ados en contacto directo de uno con el otro. De esta manera, el pr\u00f3ximo usuario de un sistema de irrigaci\u00f3n, por ejemplo, espera al lado de que lo precede en el uso de las instalaciones o equipos hasta que termina, de manera que no pierde nada de su tiempo. La presencia del primer personaje impide al segundo de un comienzo m\u00e1s temprano en el riego, de la misma manera en que su propia presencia impide al primero terminar m\u00e1s tarde. La vigilancia es entonces, un producto secundario de las propias, y muy fuertes, motivaciones de los personajes para hacer el m\u00e1ximo uso de su turno en los sistemas de riego rotativo. El sistema de rotaci\u00f3n en los sitios de pesca que se usa en Alanya (Berkes 1992), presenta las mismas caracter\u00edsticas que permiten la vigilancia de los tramposos a un bajo costo, gracias al inter\u00e9s de cada uno de los participantes para evitar ser enga\u00f1ados en un momento y en un lugar precisos. Muchas de las formas en que se organizan los equipos de trabajo en los commons de las monta\u00f1as de Jap\u00f3n y de Suiza, tambi\u00e9n tienen el resultado de que la vigilancia se logra como un producto secundario l\u00f3gico del propio uso de los recursos.    <br \/>Los costos y beneficios de dicha vigilancia de una serie de reglas no son independientes del sistema de reglas elegido. Tampoco son iguales en los distintos escenarios o sistemas naturales. Cuando los usufructuarios de un recurso dise\u00f1an al menos una parte de las reglas que han de regular su comportamiento, pueden aprender de la experiencia las mejores formas para crear reglas que tengan mayores posibilidades de ser atendidas. Esto significa prestar atenci\u00f3n a los costos de vigilancia y cumplimiento, y al mismo tiempo, prestar atenci\u00f3n a los beneficios que obtienen aquellos que vigilan y cumplen con las reglas establecidas. Un beneficio &quot;privado&quot; que no suele ser tomado en cuenta, y que se obtiene por la vigilancia en el cumplimiento de las regulaciones, es la informaci\u00f3n que se logra y que puede ser de m\u00e1xima utilidad si se requiere adoptar una estrategia de manera urgente. Si uno de los interesados que vigila el cumplimiento de los convenios entre todos los miembros de la comunidad detecta que uno de ellos ha roto las reglas, los beneficios derivados de este descubrimiento se comparte entre todos los que usan el recurso, al tiempo que le da una buena idea al &quot;descubridor&quot; de qu\u00e9 tanto cumplen con los convenios los dem\u00e1s miembros de la comunidad. Si el vig\u00eda no encuentra a nadie que infrinja las reglas, se hab\u00eda asumido de antemano que los costos privados existen sin beneficio alguno para el individuo o el grupo. Si la informaci\u00f3n sobre el grado de cumplimiento de las reglas no est\u00e1 disponible, entonces la persona que se dedique a verificar el cumplimiento obtiene un informaci\u00f3n muy valiosa.    <br \/>Al supervisar el comportamiento de los dem\u00e1s, el propietario \u2014vigilante confirma que nadie rompe las reglas, asume que nadie est\u00e1 siendo enga\u00f1ado. Por tanto, a esta persona le conviene seguir con su propio cumplimiento semivoluntario de las reglas. Por otro lado, si descubre a un infractor, podr\u00e1 observar las circunstancias en las que sucede la infracci\u00f3n, y podr\u00e1 participar en la decisi\u00f3n sobre el castigo apropiado y decidir sobre la conveniencia del propio cumplimiento. Si esta persona se encuentra a un infractor que usualmente cumple con las reglas, y que como consecuencia de la falta enfrenta castigos severos, se confirma lo sabido : que siempre habr\u00e1 momentos y lugares donde aquellos que cumplen usualmente las reglas, sucumben a la tentaci\u00f3n de romperlas.    <br \/>Una verdadera amenaza para el cumplimiento casi voluntario aparece, sin embargo, si un propietario-vigilante descubre a una serie de individuos que rompen las reglas de manera constante. Si esto sucede, uno esperar\u00eda un aumento en las sanciones a los infractores en un esfuerzo para evitar infracciones futuras tanto de por parte de los castigados, como de cualquier otro que pudiera sentirse tentado. En cualquier caso, el vigilante tiene la informaci\u00f3n al d\u00eda en cuanto al cumplimiento y los castigos para basar sus decisiones sobre el cumplimiento personal.    <br \/>Examinemos ahora la situaci\u00f3n desde la perspectiva de alguien que rompe las reglas y es descubierto por un guardia local (que tarde o temprano lo acusar\u00e1 ante los otros) o por otro propietario (que seguramente tambi\u00e9n lo acusar\u00e1). El ser aprehendido por un supervisor local cuando la tentaci\u00f3n se ha vuelto demasiada tiene tres resultados : a) se impide que la infracci\u00f3n se vuelva continua y se genere un contrabando ; b) indica a los infractores que pueden ser atrapados, aumentando de esa forma los niveles de cumplimiento casi voluntario; y c) un castigo como una forma de valor a\u00f1adido en forma de una sutil p\u00e9rdida de reputaci\u00f3n.    <br \/>El cuarto y quinto principios de dise\u00f1o, el seguimiento y las sanciones graduales, tienen entonces sus lugares como parte de la configuraci\u00f3n de los principios que trabajan conjuntamente para permitir a los usufructuarios para hacer y rehacer instituciones robustas de manejo de recursos. Perm\u00edtame resumir mis argumentos como sigue :    <br \/>Cuando los usuarios-due\u00f1os de un recurso dise\u00f1an sus propias reglas de manejo (tercer principio de dise\u00f1o) para ser implementadas por usuarios locales o que trabajan para ellos (cuarto principio de dise\u00f1o), utilizando una serie de sanciones graduadas, dependiendo de la gravedad de la falta cometida (5to principio de dise\u00f1o), y que definan qui\u00e9n o qui\u00e9nes tiene derecho para retirar parte del recurso (primer principio de dise\u00f1o) y que funcionen de manera efectiva en el uso estricto de los recursos, tanto en tiempos como en montos, dadas las condiciones locales (segundo principio), los problemas de compromiso y seguimiento se resuelven de una manera interrelacionada. Los individuos que crean que un sistema de reglas resultar\u00e1 eficiente para producir los mayores beneficios, y que el cumplimiento y seguimiento generales, incluidos los propios, lo proteger\u00e1n de ser enga\u00f1ados, estar\u00e1n m\u00e1s dispuestos a aceptar un compromiso donde se comprometan a seguir los lineamientos establecidos en todo momento, a excepci\u00f3n quiz\u00e1s, de las emergencias m\u00e1s apremiantes. Esto siempre y cuando los dem\u00e1s act\u00faen de manera similar. Una vez que los usuarios del recurso hayan hecho ese compromiso, tendr\u00e1n razones para vigilar el comportamiento de los dem\u00e1s, al menos de vez en cuando, para tener la certeza del cumplimiento. Estos compromisos y la mutua vigilancia entre los usuarios refuerza la aplicaci\u00f3n de las reglas, especialmente en los casos donde la reglas logran, adem\u00e1s, reducir los costos del propio seguimiento.    <br \/><strong><\/strong><\/p>\n<h2>Los mecanismos para la resoluci\u00f3n de conflictos<\/h2>\n<p align=\"justify\">Los propietarios y sus autoridades tienen un acceso r\u00e1pido a una serie de instancias locales, que a bajo costo, les permite resolver los conflictos generados entre los due\u00f1os, o entre los due\u00f1os y las autoridades.   <br \/>En el campo, la aplicaci\u00f3n de la leyes implica necesariamente, cierto grado de discrecionalidad que puede traducirse en conflictos. Incluso reglas tan sencillas como &quot;cada usuario de los sistemas de riego deber\u00e1n dedicar el trabajo de un d\u00eda de suyo o de alg\u00fan trabajador, para ayudar en la limpieza de los canales antes de que inicie la temporada de riego&quot; puede ser interpretada de maneras distintas. \u00bfQu\u00e9 tipo de hombre hace el trabajo promedio en un d\u00eda de labores ? \u00bfSe cumple con esta regla al enviar a un ni\u00f1o de menos de 10 a\u00f1os, o aun anciano de m\u00e1s de 70 para realizar un trabajo f\u00edsico muy pesado? \u00bfEl limpiar la parte del canal inmediatamente adyacente al terreno propio puede considerarse como parte de un trabajo comunal ? Para las personas que est\u00e9n buscando la forma de evadir las reglas colectivas siempre habr\u00e1 formas de &quot;interpretarlas &quot; de manera que se cumpla con ellas realizando el menor esfuerzo. Incluso aquellos bien dispuestos a cumplir con los lineamientos pueden cometer errores. \u00bfQu\u00e9 pasa si alguien olvida el d\u00eda que debe dedicar a estas labores y no se aparece ? \u00bfO qu\u00e9 pasa si el \u00fanico trabajador adecuado para la faena se encuentra enfermo ese preciso d\u00eda o no se le puede localizar ?    <br \/>Si las personas han de seguir ciertas reglas por largos per\u00edodos de tiempo, deben de existir ciertos mecanismos para la discusi\u00f3n y la resoluci\u00f3n sobre lo que se considera una falta y lo que no, para lograr un permanencia de todo el sistema. Si se permite que ciertos individuos se aprovechen de los dem\u00e1s con el env\u00edo de trabajadores menos aptos para la realizaci\u00f3n de las labores en com\u00fan, los otros se sentir\u00e1n unos tontos si manda a los trabajadores m\u00e1s fuertes, cuyo trabajo podr\u00eda dedicarse a labores m\u00e1s redituables en t\u00e9rminos personales. Con el tiempo, s\u00f3lo los ni\u00f1os y los ancianos ser\u00e1n enviados a estos trabajos comunales que requieren hombres fuertes, y el sistema se colapsar\u00e1. Por otro lado, si las personas honestas que cometen un error no encuentran las formas para enmendarlos, las reglas parecer\u00e1n injustas y el grado de aceptaci\u00f3n de las mismas se ver\u00e1 mermado.    <br \/>A pesar de que la existencia de los mecanismos para la resoluci\u00f3n de las controversias no asegura la capacidad de los usuarios para mantener el sistema a lo largo del tiempo, resulta dif\u00edcil imaginar c\u00f3mo un sistema complejo de reglas se pueda mantener sin este tipo de mecanismos. En los casos descritos anteriormente, estos mecanismos suelen ser informales y son los l\u00edderes quienes funcionan como los encargados principales de las resoluciones.    <br \/>Un m\u00ednimo reconocimiento al derecho a organizarse    <br \/>El derecho de los usuarios para dise\u00f1ar sus propias instituciones no debe verse amenazado por las autoridades gubernamentales externas. Los usuarios frecuentemente dise\u00f1an sus propias reglas sin haber creado jurisdicciones gubernamentales formales para este prop\u00f3sito. En muchas pesquer\u00edas de aguas interiores, los pescadores crean una serie de reglas extensivas sobre qu\u00e9 tipo de equipo de pesca puede ser usado, d\u00f3nde y por qui\u00e9n. Mientras las autoridades externas otorguen un m\u00ednimo reconocimiento a estas formas de organizaci\u00f3n y les den legitimidad, los propios pescadores ser\u00e1n capaces de hacer cumplir las reglas. Por el contrario, si los oficiales gubernamentales asumen que s\u00f3lo ellos puede hacer este tipo de reglas, se vuelve muy complicado para los due\u00f1os del recurso mantener las instituciones de autogobierno largo plazo. En el momento que se quiera romper con las reglas internas, el interesado puede acudir a las autoridades gubernamentales y socavar las reglas locales.    <br \/>Audum -Sandberg (1993a, 1993b) hace un an\u00e1lisis muy claro de lo que sucede cuando los individuos de comunidades que han utilizado un mismo acervo de recursos comunes por siglos no tienen una autoridad reconocida para la creaci\u00f3n de sus propias reglas. Las reglas formales para el manejos de los bienes comunes del norte noruego fueron establecidas en el siglo once, y permanecieron sin cambios hasta 1993. Representan &quot;m\u00e1s de 1000 a\u00f1os de una tradici\u00f3n oral y de una Ley Com\u00fan establecida&quot; (Sandberg 1993b, p. 14). Estas reglas, sin embargo, s\u00f3lo se\u00f1alaban derechos generales y no reconoc\u00edan ninguna responsabilidad para la autoridad local. Ya que la mayor\u00eda de los bienes comunes, y en especial aquellos del norte del pa\u00eds se ve\u00edan como los &quot;bienes comunales del Rey&quot;, era claro que s\u00f3lo el Rey ten\u00eda la capacidad de crear \u00f3 cambiar las leyes.    <br \/>A trav\u00e9s de un largo proceso, iniciado con la Reforma Protestante y acelerada alrededor de 1750, se lleg\u00f3 a la concepci\u00f3n dentro del gobierno de que todas las tierras y monta\u00f1as en el norte del pa\u00eds que no eran de propiedad privada eran de propiedad estatal (Sandberg 1993b, p. 19). Los esfuerzos gubernamentales para racionalizar el acceso a los bosques, zonas de pastoreo, pesquer\u00edas y otros recursos comunes a aquellos dedicados de tiempo completo a su explotaci\u00f3n ha tenido el doble, y no deseado, efecto disruptivo dentro de la forma de vida en el norte de Noruega, donde la mayor parte de las personas se dedican o dedicaban a m\u00e1s de una actividad econ\u00f3mica, trabajando parcialmente como granjeros, pescadores, le\u00f1adores y\/o ganaderos. El cambio de ese modo sostenible de vida a un sistema moderno que inclu\u00eda una fuerte dependencia de los pagos para lograr la especializaci\u00f3n en la agricultura, la pesca o la cr\u00eda de renos, posiblemente no fue prevista por nadie. Sin embargo, ahora las base social y econ\u00f3mica se ha debilitado lo suficiente para lograr que la asignaci\u00f3n de una autoridad local para la creaci\u00f3n de reglas no funcione para la resoluci\u00f3n de los conflictos mayores.2    <br \/><strong>Empresas anilladas<\/strong>    <br \/>La apropiaci\u00f3n, el aprovisionamiento, el seguimiento, el cumplimiento, las resoluci\u00f3n de controversias y las actividades de gobierno se organizan en varios niveles de empresas anilladas.    <br \/>En los sistemas m\u00e1s grandes resulta muy complicado dise\u00f1as reglas para todos los aspectos de la provisi\u00f3n y la apropiaci\u00f3n en un solo nivel de organizaci\u00f3n. Las reglas adecuadas para la asignaci\u00f3n del agua entre las tres ramas principales de un sistemas de irrigaci\u00f3n, por ejemplo, pueden no ser las adecuadas para la asignaci\u00f3n del l\u00edquido a lo largo de un mismo canal de distribuci\u00f3n. Consecuentemente, en aquellos sistemas de autogobierno para un bien com\u00fan y que duran largos per\u00edodos de tiempo, las organizaciones m\u00e1s peque\u00f1as tienden a ser incluidas \u00f3 anilladas en organizaciones mayores. No es inusual encontrar, por ejemplo, un gran sistema de irrigaci\u00f3n controlado por los granjeros con cinco niveles de organizaci\u00f3n, cada uno con su conjunto particular de reglas (Yoder 1994). En los Alpes suizos, por ejemplo, las decisiones operativas cotidianas han sido tomadas por las comunidades, mientras que las unidades de gobierno de un tama\u00f1o mayor tienen la responsabilidad de vigilar el desempe\u00f1o local a trav\u00e9s de un cuidadosas visitas peri\u00f3dicas (Glaser 1987). En los Alpes italianos, las unidades m\u00e1s peque\u00f1as durante las Edad Media fueron las comunidades familiares, que eran un grupo de familias que de manera colectiva pose\u00edan y cuidaban sus tierras que bastaban para cubrir sus necesidades. &quot;Despu\u00e9s, estas comunidades familiares se agrupaban en unidades mayores, que a su vez se agrupaban en Federaciones, que pod\u00edan ser de primer grado (generalmente, las Federaciones de primer grado comprend\u00eda un valle) o de segundo grado (con un conjunto de valles)&quot; (Merlo 1989, p. 8).    <br \/>Merlo (1989) nos narra con detalle y tristeza un esfuerzo similar en Italia para destruir las instituciones locales comunales, s\u00f3lo para encontrar que las consecuencias no previstas de ese esfuerzo llevaron a un intento por restablecer las capacidades comunales de toma de decisiones.     <br \/>Buscando un futuro con niveles sostenibles de biodiversidad: algunas conclusiones e implicaciones pol\u00edticas    <br \/>\u00bfDe qu\u00e9 manera son importantes estos principios de dise\u00f1o para las decisiones pol\u00edticas que se habr\u00e1n de tomar para fomentar la sostenibilidad de los recursos naturales ? Lo que uno aprende de un an\u00e1lisis serio de las experiencias es que los usuarios locales son buenos administradores de sistemas en peque\u00f1a escala para el manejo de los recursos por varias razones. Por tanto, los usuarios locales han de ser incluidos desde el inicio del dise\u00f1o de las futuras pol\u00edticas relativas a la biodiversidad. Una raz\u00f3n importante para ello es la inmensa variedad de condiciones ambientales (la lluvia, el tipo de suelos, la hidrolog\u00eda, la temperatura, altitud, y las escalas ecol\u00f3gicas tanto animales como vegetales, por ejemplo) que existe dentro de la mayor\u00eda de las comunidades. Algunos recursos se encuentran cerca de poblaciones urbanas, o cerca de alguna carretera importante, mientras que otras se encuentran en zonas inaccesibles. Los usuarios que manejas sus propios recursos conocen bien los aspectos espec\u00edficos de la ecolog\u00eda local y pueden idear las reglas para esas circunstancias particulares. Dada cierta variabilidad ambiental, los sistemas que regulan el acceso a los recursos, su uso, la distribuci\u00f3n de los beneficios y la relaci\u00f3n costo-beneficio en esas condiciones, pueden no funcionar tan bien si el ambiente cambia. Si muchas unidades semiaut\u00f3nomas locales se incluyen en un esfuerzo regulatorio, la mayor parte de las reglas de acceso y cosecha podr\u00e1n encajar bien con las condiciones ambientales locales. Los esfuerzos para instauraci\u00f3n de una legislaci\u00f3n nacional que establezca una serie de reglamentos uniformes y detallados para todo un pa\u00eds tienen muchas probabilidades de dejar fuera muchos de los nichos ecol\u00f3gicos en mayor riesgo.    <br \/>Una segunda raz\u00f3n para el posible fortalecimiento de las organizaciones locales que enfrentan problemas de p\u00e9rdida de biodiversidad, es el beneficio que los usuarios locales pueden obtener de un cuidado cercanos de sus recursos es potencialmente mayor cuando los flujos de beneficios futuros se toman en cuenta de manera adecuada. S\u00f3lo cuando los usuarios tienen una tenencia relativamente segura de la mayor parte de los recursos que los rodean, adoptar\u00e1n una tasa de descuento lo suficientemente baja para que los beneficios futuros adquieran un peso considerable. Al mismo tiempo, los costos de la vigilancia y del castigo a los que violen los acuerdos son m\u00e1s bajos a nivel local que si se hacen a nivel nacional. Estas ventajas aparecen, sin embargo, s\u00f3lo cuando los usuarios locales tienen las suficiente certeza de que ser\u00e1n ellos quienes reciban los beneficios al largo plazo de sus propias inversiones cuando los costos y los beneficios sean internalizados.3    <br \/>A pesar del acuerdo internacional sobre el potencial de la buena organizaci\u00f3n local para manejar los recursos bi\u00f3ticos en escalas peque\u00f1as y medianas, es un hecho los participantes locales no se involucran de manera homog\u00e9nea en los procesos de organizaci\u00f3n y manejo de recursos, incluso si tiene una autoridad formal. Algunas organizaciones potencial jam\u00e1s llegan a formarse. Otras s\u00f3lo logran sobrevivir per\u00edodos cortos de tiempo. En un mundo altamente vol\u00e1til, algunos se organizan de mejor manera y toman mejores decisiones que otros. Otras organizaciones son dominadas por la \u00e9lite local que desv\u00eda los recursos de la comunidad para lograr sus propios objetivos a expensas de los dem\u00e1s (Arora 1994). En algunos casos, los recursos local pueden ser completamente destruidos antes de que se tomen acciones a ese mismo nivel para evitarlo. Estas acciones pueden llegar muy tarde.    <br \/>Otras organizaciones poseen un conocimiento cient\u00edfico inadecuado que complemente su conocimiento tradicional. El tomar decisiones de inversiones sobre ciertos recursos que requieren largos per\u00edodos de tiempo para madurar (2 a 75 a\u00f1os para muchas especies de \u00e1rboles), se vuelve una tarea altamente sofisticada sin importar si se realiza por parte de campesinos apenas letrados o por corredores de bolsa de Wall Street. La obtenci\u00f3n de un conocimiento y una informaci\u00f3n cient\u00edficos suficiente para entender la compleja retroalimentaci\u00f3n de los mecanismos que operan en ecosistemas complejos resulta muy dif\u00edcil, a\u00fan si los recursos no son extremadamente escasos. Las organizaciones locales que operan solas usualmente no obtienen acceso al tipo de informaci\u00f3n necesaria para un manejo sostenible.    <br \/>Por tanto, la visi\u00f3n rom\u00e1ntica de que cualquier cosa a nivel local se hace mejor que al nivel nacional o incluso global, no resulta \u00fatil como base para un esfuerzo al largo plazo para mantener la biodiversidad. Cualquier grupo u organizaci\u00f3n se enfrenta con una serie de problemas si intenta manejar o administrar sistemas complejos de recursos donde se incluyan muchas especies y\/o productos, cuyos tiempos de maduraci\u00f3n, y por tanto de generaci\u00f3n de beneficios, sean variables. La dependencia exclusiva en organizaciones peque\u00f1as para el manejo de los recursos naturales no resulta una forma eficiente de regulaci\u00f3n cuando de los recursos tienen ciclos de muy distinta duraci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, sin cierta redundancia en las capacidades reguladoras, no se hace un seguimiento del \u00e9xito o las fallas al nivel local, como tampoco se toman las acciones necesarias para cubrir las fallas en ese mismos nivel. Las instituciones anilladas podr\u00edan ayudar al otorgar la redundancia requerida    <br \/>Una visi\u00f3n igualmente rom\u00e1nticas es la de que &quot;siendo el problema global, la soluci\u00f3n es internacional&quot; (Task Force on Global Biodiversity 1989, p.4). Mientras que los rom\u00e1nticos locales suponen que los pueblos ind\u00edgenas son conservacionistas por naturaleza, los idealistas internacionales asumen que los acuerdos internacionales se aplican de manera casi autom\u00e1tica y tienden a funcionar bien. Poner toda la fe en las organizaciones de mayor tama\u00f1o no proteje a las generaciones futuras de los errores de las mismas en la b\u00fasqueda de patrones de uso sostenible. Y, si las unidades de gran escala destruyen la viabilidad de las de menor escala, entonces las fallas de las organizaciones internacionales tendr\u00e1n consecuencias mucho mayores que las fallas de las organizaciones locales.    <br \/>No se trata de culparse unos a otros niveles de organizaci\u00f3n como forma para la toma de decisiones. Por el contrario, el problema es el desarrollo de arreglos institucionales a varios niveles que mejoren las posibilidades de que los incentivos individuales lleven a los participantes hacia usos sustentables de la biodiversidad, en vez de usos imprudentes. Dada la diversidad de escalas biol\u00f3gicas involucradas, la ley de Ashby referente a los requisitos de variedad, recomienda unas serie de arreglos institucionales en diversas escalas. Una clave para entender c\u00f3mo elaborar arreglos institucionales anidados en varios niveles es el an\u00e1lisis de la forma en que las acciones tomadas a un nivel cambio los incentivos de los actores en otro.     <br \/>Una amenaza para la sostenibilidad al largo plazo de las instituciones locales, por ejemplo, es la disponibilidad de gran cantidad de fondos otorgados por autoridades externas que aparecen como &quot;dinero f\u00e1cil&quot;. Estos fondos pueden socavar la capacidad de las instituciones locales para mantenerse al largo plazo. El problema de volver a las instituciones locales dependientes de financiamiento externo no se limita al financiamiento de las agencias de ayuda internacional Sibers (1981) revisa algunos de los efectos negativos creados por la pol\u00edtica interna de los Estados Unidos. El supuesto &quot;nuevo federalismo&quot; de las reformas de Nixon buscaba un aumentos de la autonom\u00eda de lass unidades locales y el fortalecimiento general del sistema federal. Un estudio de Hudson (1980) revela que esta pol\u00edtica tuvo el efecto contrario en algunas ciudades como El Paso, Texas. &quot;El Paso es ahora m\u00e1s dependiente en t\u00e9rminos pol\u00edticos y econ\u00f3micos de los fondos federales de lo que era antes del Nuevo Federalismo, y la autonom\u00eda local se ha reducido de manera considerable&quot; (p.900).    <br \/>Cuando grandes cantidades de recursos externos reemplazan los recursos generados localmente, la conexi\u00f3n financiera entre provisi\u00f3n y uso se pierde. Las personas que &quot;usan el dinero de otros&quot; son pocas veces tan prudentes como lo son cuando gastan los recursos propios y de sus vecinos. Se pueden dise\u00f1ar instituciones para lidiar con las tentaciones para ser menos cuidadosos con los dineros externos, pero requieren de grandes y complicados esfuerzos que raramente son utilizados por los donadores o por los gobiernos nacionales. Que esos fondos sean invertidos directamente en el esfuerzo para el que fueron destinados, o que sean desviados para el uso personal de los pol\u00edticos o contratistas depender\u00e1 del profesionalismo de los involucrados as\u00ed como de los mecanismos de seguimiento y evaluaci\u00f3n de los programas financiados. Cuando los propios usuarios se involucran en la administraci\u00f3n de ciertas actividades cuyos fondos han sido generados en su mayor\u00eda de manera local, se logra un funcionamiento muy eficiente que reduce los costos del seguimiento y de la asignaci\u00f3n de los recursos. Cuando se opta por contratistas o figuras financieras ajenas, se requiere de auditor\u00edas muy costosas, muy dif\u00edciles de lograr. Consecuentemente, un monto considerable de los recursos se desv\u00eda para prop\u00f3sitos muy distintos a los iniciales.     <br \/>M\u00e1s a\u00fan, el dise\u00f1o de los proyecto se orienta m\u00e1s a la b\u00fasqueda de la aprobaci\u00f3n de las entidades que habr\u00e1n de financiar las nuevas propuestas que a la b\u00fasqueda de sistemas que resuelvan los problemas de los usuarios presentes y futuros. Para convencer a los pol\u00edticos que un buen pedazo del presupuesto nacional se debe dedicar a apoyo de un nuevo proyecto, los promotores buscan dise\u00f1ar proyectos que resulten &quot;pol\u00edticamente atractivos.&quot; Si lo que se busca es lograr la aprobaci\u00f3n de agencias internacionales para el financiamiento de grandes proyectos ambientales a trav\u00e9s de pr\u00e9stamos o de donaciones, los criterios de evaluaci\u00f3n que usen esas agencias se vuelve un factor de la mayor importancia en el dise\u00f1o de las iniciativas. Los proyectos propuestos por ingenieros, que carecen de experiencia como granjeros o como analistas institucionales, se orientan usualmente a la b\u00fasqueda del apoyo pol\u00edtico o del financiamiento internacional. Esta orientaci\u00f3n no lleva al desarrollo de proyectos que den servicio a un mayor n\u00famero de usuarios de una mayor manera, o que promuevan las inversiones de los usuarios al largo plazo. Se pueden encontrar ineficiencias casi en cada fase de estos proyectos. Al mismo tiempo, estos procesos ineficientes generan grandes ganancias a aquellos que tienen buenas relaciones pol\u00edticas y un fuerte apoyo de parte del gobierno.    <br \/>Los procesos que fomentan la b\u00fasqueda de fuentes externas de financiamiento dificulta la creaci\u00f3n en base a las instituciones y al conocimiento ind\u00edgenas y\/o locales (Gadgil, Berkes y Folke 1993). Una parte central del mensaje en la petici\u00f3n de recursos es que han fallado los intentos locales. Enormes cantidades de recursos financieros y de conocimientos externos se requieren para lograr el &quot;desarrollo&quot; o para &quot;salvar la biodiversidad.&quot; Esto puede crear un c\u00edrculo vicioso. Si aquellos que trabajan al nivel local piden continuamente fondos, los que trabajan a un nivel nacional sienten la necesidad (o tienen la excusa) de ejercer una mayor influencia sobre los procesos locales. En cuanto los funcionarios del centro comienzan a financiar y a tomar un papel m\u00e1s activo, los que se mueven a nivel local pueden ser desplazados, acelerando as\u00ed los procesos de centralismo.    <br \/>Todos los tipos de comportamiento oportunista se refuerzan en vez de ser desmotivados, con la disponibilidad de grandes fondos para subsidiar la puesta en operaci\u00f3n de proyectos a gran escala. Los arreglos corruptos entre los funcionarios y los contratistas privados son una forma notable y ampliamente conocida de corrupci\u00f3n. La b\u00fasqueda de beneficios no merecidos, as\u00ed como la falta de confianza entre los ciudadanos, son tambi\u00e9n males end\u00e9micos. Es m\u00e1s, las ganancias potenciales que pueden lograrse en los sitios de caza subsidiados o en las reservas, estimulan los esfuerzos para influenciar a los tomadores de decisiones sobre c\u00f3mo y en d\u00f3nde debe localizarse los proyectos. Los pol\u00edticos, por su parte, ganan apoyo con ciertas decisiones estrat\u00e9gicas relativas a qui\u00e9n deben de recibir las ganancias econ\u00f3micas creadas de manera artificial.    <br \/>Por lo tanto, y aceptando que las unidades de Gobierno a gran escala son parte importante de una mezcla compleja de unidades de manejo, si estas unidades llegan a dominar en la toma de decisiones a trav\u00e9s de grandes financiamientos para actividades, o para la imposici\u00f3n de ciertas formas u estrategias, la efectividad de las organizaciones locales disminuye dram\u00e1ticamente. Por otro lado, la ausencia de arreglos institucionales a gran escala puede convertirse en una amenaza para la supervivencia de la biodiversidad como la presencia de preeminentes instancias gubernamentales de gran escala. Conseguir informaci\u00f3n confiable sobre los efectos de uso de cada uno de los sistemas y de las condiciones de los recursos es una actividad esencial para la sostenibilidad al largo plazo. Si todas las comunidades locales tuvieran que desarrollar su propio conocimiento cient\u00edfico acerca de su entorno, muy pocas tendr\u00edan los recursos para lograrlo.    <br \/>Perm\u00edtanme utilizar como ejemplo del papel central de lar unidades mayores al papel que el Servicio Geol\u00f3gico de los Estados Unidos ha desempe\u00f1ado en el desarrollo de instituciones locales m\u00e1s eficientes para el manejo del agua subterranea en ese pa\u00eds. Lo que es importante se\u00f1alar es que el Servicio Geol\u00f3gico no construye obras de ingenier\u00eda, ni hace otra labor que el obtener y poner a la disposici\u00f3n del p\u00fablico en general, informaci\u00f3n relativa a las estructuras geol\u00f3gicas e hidrol\u00f3gicas dentro de los Estados Unidos. Cuando un grupo de usuarios quiere conocer mejor las condiciones de su cuenca, pueden pedirle al Servicio Geol\u00f3gico que realice un estudio en el \u00e1rea, que ser\u00e1 parcialmente pagado por los productores de agua. El resto del costo del estudio es absorbido por el propio Servicio. La informaci\u00f3n obtenida en el estudio estar\u00e1 por tanto, disponible para todas las partes interesadas (ver en Blomquist 1992).    <br \/>El Servicio Geol\u00f3gico emplea a un cuerpo de profesionales del m\u00e1s alto nivel que utilizan las t\u00e9cnicas m\u00e1s modernas para determinar las estructura y las condiciones de las cuencas subterr\u00e1neas. As\u00ed, los usuarios obtienen la mejor informaci\u00f3n disponible de una agencia que no busca apoyar ning\u00fan proyecto futuro en particular. Muchos pa\u00edses, entre ellos la India, que tienen grandes y a veces dominantes, agencias estatales, no tienen agencias para ofrecer una informaci\u00f3n de alta calidad para el p\u00fablico en general, sobre el estado de los recursos y de las consecuencias de us posibles usos. Los recientes esfuerzos para abrir la exploraci\u00f3n de las corrientes de agua subterr\u00e1nea en la India podr\u00edan llevar a la destrucci\u00f3n masiva de las cuencas subterr\u00e1neas en vez de crear una base firme para un crecimiento sostenido al largo plazo.    <br \/>La ausencia de instancias de gran alcance, justas y baratas para resolver los conflictos que sobrepasen los l\u00edmites de una comunidad, es otra amenaza para la creaci\u00f3n de un sistema de gobierno viable y estratificado. Todos los grupos enfrentan conflictos internos o con otros grupos, lo que puede destruir la confianza fundamental y la reciprocidad sobre la cual se basa, en buena medida, una gobernabilidad efectiva. Si los mecanismos de resoluci\u00f3n de conflictos son o muy caros o son tan parciales que la mayor parte de las comunidades no los usan, los conflictos pueden creces y destruir incluso a las instituciones locales m\u00e1s fuertes.    <br \/>Una lecci\u00f3n importante para el futuro que se obtiene del estudio del pasado, es la importancia de las instituciones locales en la mezcla de instituciones responsables de la conservaci\u00f3n de la diversidad biol\u00f3gica al largo plazo. Es la diversidad institucional la que ha ayudado, en muchos casos, a la protecci\u00f3n de la diversidad biol\u00f3gica en el pasado. Esta diversidad genera una gama de respuestas pol\u00edticas que pueden comenzar a lidiar con la enorme cantidad de acciones necesarias para manejar de manera eficiente los sistemas biol\u00f3gicos complejos. Sin dicha diversidad, es casi imposible imaginar un s\u00f3lo arreglo institucional lo suficientemente complejo para obtener el conocimiento cient\u00edfico y la informaci\u00f3n local necesarios para responder de manera adecuada a los sistemas ecol\u00f3gicos cambiantes a lo largo de grandes periodos de tiempo.    <br \/>Mientras que las instituciones de peque\u00f1a escala no representan una soluci\u00f3n total, son parte necesaria de los sistemas anillados de gobierno requeridos para el futuro. Y mientras no exista una receta para crear instituciones locales eficientes, los principios de dise\u00f1o tendr\u00e1n que obtenerse del estudio de aquellas con una historia larga y exitosa en el mantenimiento de sistemas complejos de recursos en periodos largos de tiempo. Estos principios podr\u00edan formar parte de las ense\u00f1anzas de los programas extensionistas. Las asociaciones de unidades locales pueden crearse para aprender unas acerca de otras, y sobre los \u00e9xitos y errores de cada una. Las instituciones de gran escala sin tambi\u00e9n necesarias como parte de un sistema efectivo de gobierno, pero tampoco son una soluci\u00f3n, tomadas de manera \u00fanica. Y si estas instituciones generan incentivos para la destrucci\u00f3n de las unidades inferiores de manejo, sus actividades podr\u00edan llegar a minar la viabilidad de los sistemas de manejo futuros. <\/p>\n<p align=\"justify\">Bibliograf\u00eda   <br \/>Arora, D. 1994. &quot;From State Regulation to People\u2019s Participation: Case of Forest Management in India.&quot; Economic and Political Weekly (March): 691-98.    <br \/>Ashby, W. Ross. 1960. 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